Frente a los formatos tradicionales de divulgación, la bioquímica apuesta por la intimidad de la voz y la cercanía. Su podcast no solo ha conquistado oyentes, sino que se erige como una alternativa en la comunicación científica nacional.
Michelle Thamar es una profesional con una variada trayectoria: es bioquímica, divulgadora científica, integrante de Nuevo Foco y la voz detrás del podcast “Molecularmente Hablando”, un proyecto que en solo dos meses ha logrado consolidarse con 8 episodios.
Con una carrera en divulgación que inició en 2016, la comunicadora renueva el espacio digital con un formato íntimo y cercano, demostrando la importancia de innovar en la comunicación científica para construir comunidades curiosas y combatir la desinformación.
Su buena recepción es, en gran medida, la culminación de un camino personal que comenzó más de 10 años atrás. En palabras de Michelle, desde el colegio “me llamaban la atención las actividades científicas y soñaba con participar en ellas, pero solo podía hacerlo como público”.
“Una vez en la universidad, por fin tuve la oportunidad de ser parte de esas organizaciones que acercaban la ciencia a la comunidad. Fue ahí donde descubrí lo mucho que me apasionaba comunicar y enseñar”, recuerda.
Esa vocación la llevó a colaborar con el departamento de Vinculación con el Medio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), su alma mater, donde desarrolló diversas estrategias comunicativas.
Sin embargo, su visión siempre fue más allá: la necesidad de explorar otras plataformas y vincular su vocación docente la motivó, siendo impulsada por “todas las ganas de enseñar, conversar y acercar la ciencia a las redes sociales, donde tantas veces falta un rincón amable y curioso para aprender, así también para desmentir noticias falsas sobre este mundo”.
El elemento central de Molecularmente Hablando es su apuesta por un formato novedoso e íntimo, que contrasta con los enfoques más tradicionales de la divulgación. Michelle reconoce que uno de sus mayores obstáculos fue la inseguridad, pues “una de mis mayores debilidades ha sido creer que a muy pocas personas les interesaría lo que tengo para contar”.
No obstante, la realidad superó sus expectativas. Su fiel audiencia es la prueba más contundente, afirmando que “cada escucha, cada mensaje y cada comentario, confirma que sí hay personas allá afuera que quieren aprender, cuestionar y maravillarse con la ciencia”.
Con esta confianza renovada, Molecularmente Hablando (disponible en Spotify) se consolida no solo como un podcast en camino al éxito, sino también como un caso de estudio sobre la importancia de diversificar los formatos de divulgación y conectar con nuevas audiencias en el vasto ecosistema digital.